Este pequeño roedor de las tierras altas de Oaxaca ha pasado gran parte de su historia taxonómica invisibilizado dentro de otra especie: durante décadas se le trató como una simple subespecie de Reithrodontomys microdon, junto con otra forma emparentada. Análisis genéticos recientes revelaron que las poblaciones oaxaqueñas son en realidad más cercanas a R. bakeri, una especie distinta del centro de México, que a R. microdon propiamente dicho, lo que llevó a proponer su elevación a especie de pleno derecho. Su distribución conocida sigue siendo muy restringida, ceñida a las tierras altas del norte de Oaxaca.
Ratón cosechero pequeño y de aspecto muy similar al de sus parientes cercanos R. microdon y R. bakeri, con los que comparte el hábito arborícola característico del subgénero Aporodon. No existen todavía descripciones morfométricas detalladas y específicas que permitan diferenciarlo con precisión de estas especies hermanas fuera de un contexto genético o de captura con comparación directa.
Como el resto de ratones cosecheros del género, es de tamaño demasiado pequeño para dejar huellas identificables en condiciones normales de campo; la señal más característica y fácil de reconocer del género son los nidos globulares tejidos con fibras vegetales, suspendidos en la vegetación densa de sotobosque, muy distintos de las madrigueras subterráneas de otros roedores similares en tamaño.
Bosques de montaña de las tierras altas del norte de Oaxaca (México); se presume un hábitat similar al de sus parientes cercanos del subgénero Aporodon, ligado a bosque húmedo de altura.
Sin evaluación por parte de la UICN al tratarse de un taxón de reconocimiento muy reciente y de distribución todavía poco documentada.
Su rango extremadamente restringido a las tierras altas de una sola región lo hace potencialmente vulnerable a la pérdida de bosque de montaña, aunque no existen estudios poblacionales específicos.
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