La tuza de Merriam habita las alturas del centro de México, entre los valles de México y Toluca, donde excava sus galerías en pastizales alpinos y bosques templados de pino-encino. Hasta 2005 su concepto incluía a las que hoy se reconocen como dos especies independientes, la tuza de la Cuenca Oriental y la tuza de Perote, separadas mediante estudios moleculares y cromosómicos. Su nombre honra al naturalista estadounidense Clinton Hart Merriam. Es una excavadora incansable típica de los ecosistemas de montaña del centro de México.
De tamaño mediano dentro del género, presenta el pelaje pardo típico de las tuzas, con bolsas externas revestidas de pelo a los lados de la boca. Su cariotipo, con 2n=36, la distingue genéticamente de sus parientes cercanos C. fulvescens y C. perotensis, con los que formaba antes un único taxón. En campo, la distinción entre estas tres especies depende principalmente de la localidad geográfica dentro de su rango restringido.
Como el resto de tuzas, deja montículos de tierra en forma de abanico con la entrada de la galería sellada lateralmente, diferenciándose de las madrigueras de entrada abierta de otros roedores. Los túneles de forrajeo discurren cerca de la superficie del suelo. La especie rara vez deja huellas visibles por su vida subterránea.
Pastizales de zacatonal y bosques templados de pino-encino, así como tierras de cultivo y pastoreo, entre 1800 y 4000 m de altitud, en los valles de México y Toluca.
Herbívora, se alimenta de raíces, bulbos y tubérculos de las plantas que crecen sobre sus galerías.
Solitaria y territorial, mantiene un sistema de galerías individual que defiende activamente de otros congéneres.
A pesar de su distribución fragmentada, no se la considera amenazada, y mantiene poblaciones estables en la mayor parte de su rango conocido.
La expansión urbana y agrícola en el entorno de los valles de México y Toluca representa la principal presión sobre su hábitat.
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