Bajo los cafetales y potreros de Mesoamérica vive un roedor que apenas se deja ver porque pasa casi toda su vida bajo tierra: la tuza gigante, capaz de remover grandes volúmenes de suelo mientras excava una red de galerías que puede extenderse decenas de metros. Se le reconoce por los montículos de tierra fresca que deja en la superficie cada vez que limpia una galería, una señal mucho más fácil de encontrar que al animal mismo. Vive desde el centro de México hasta Honduras, y es la mayor de las tuzas americanas, con incisivos tan largos que sobresalen incluso con la boca cerrada.
Cuerpo robusto y cilíndrico, adaptado a la vida subterránea, con pelaje pardo oscuro, patas delanteras cortas y muy musculosas armadas con uñas largas para excavar, y unos abazones (bolsas de las mejillas) grandes que usa para transportar comida. Los incisivos, grandes y siempre visibles, sobresalen por delante de los labios incluso con la boca cerrada, una adaptación para roer sin tragar tierra. Se diferencia de otros roedores fosoriales de su rango por su tamaño mucho mayor y por esos abazones externos característicos de la familia Geomyidae.
La señal más evidente son los montículos de tierra suelta en forma de abanico, de unos 20-40 cm de diámetro, que deja en la superficie cada vez que empuja tierra fuera de una galería nueva; a diferencia de las madrigueras de otros mamíferos, estos montículos no tienen una entrada visible, porque el animal sella la boca de la galería desde dentro tras cada sesión de excavación. Las galerías, de 7-9 cm de diámetro, pueden extenderse varias decenas de metros bajo tierra, con cámaras de anidación y almacenamiento a mayor profundidad. Las hileras de cultivo con plantas cortadas de raíz y arrastradas hacia abajo, sin que se vea al animal, son otra señal característica de su actividad, muy distinta del daño que causan los conejos o las liebres, que cortan la planta por encima del suelo.
Bosque húmedo, cafetales, potreros y tierras de cultivo con suelo profundo y blando, desde el centro de México hasta Honduras, principalmente en tierras bajas y de montaña media.
Raíces, tubérculos, bulbos y partes subterráneas de plantas, además de vegetación que arrastra bajo tierra desde la entrada de sus galerías; puede causar daños importantes en cultivos de raíz y en cafetales jóvenes.
Solitario y territorial, cada individuo ocupa y defiende su propio sistema de galerías, que amplía constantemente. De actividad principalmente subterránea, rara vez sale a la superficie salvo brevemente para empujar tierra o buscar vegetación cercana a una galería.
Se considera común y con población estable en buena parte de su rango centroamericano, y en algunas zonas agrícolas se le persigue activamente por los daños que causa a los cultivos.
Persecución directa como plaga agrícola en zonas de cultivo de café y raíces comestibles.
Ver todas las fichas de roedores · Índice completo de fichas
Mammaling es una aplicación gratuita para anotar los mamíferos que encuentras. Registras la observación en un momento —aunque sea solo una huella—, tu listado personal crece, y el dato pasa a estar disponible para proyectos científicos y de conservación.
Funciona en el móvil sin instalar nada. Si quieres, se añade a la pantalla de inicio como una app más.
Abrir Mammaling